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La corrupción es un flagelo que afecta a todos los gobiernos del mundo. La lucha por su erradicación es incesante aunque se ha probado que es una tarea sumamente dificultosa. Los países en vías de desarrollo parecen ser los más afectados por este flagelo, ya que en ellos existen menores mecanismos de control y la cultura prevaleciente parece no sancionar moralmente a esta actividad.

En este sentido, Madagascar no parece ser una excepción. Es por esto que el Primer Ministro de la isla -Roger Kolo- ha prometido erradicar a la corrupción en su país, ya que ha trascendido que el cuarenta por ciento del presupuesto del país se pierde en actos de corrupción, esto es, principalmente en sobornos. Dicho en pocas palabras, el 40% del presupuesto no se aplica a los gastos corrientes a favor de la comunidad sino que terminan en manos de políticos, empresarios u otras personas. Esta declaración sorprendió a todos no por tratarse de una información secreta sino por su crudeza.

Insólitamente, en Madagascar existe un Comité anticorrupción –creado en el 2004-. A pesar de ello, será reestructurado para intentar darle una nueva oportunidad de lograr un funcionamiento efectivo. Roger Kolo asumió su cargo en abril pasado, por lo que se encuentra en el mejor momento para emprender esta difícil lucha. El presupuesto de Madagascar para el 2014 es de 940 millones de euros, lo que no es suficiente para emprender las obras y reformas que el país necesita. Si a esta crónica escasez se le suma el desvío de fondos que la corrupción implica, más difícil se torna la situación.

Para dar una idea de lo grave de la situación, Madagascar se encuentra ubicada en el puesto 127 dentro del ranking de 177 naciones elaborado por Transparency International.

Vía: Yahoo News
Imagen: Le Monde