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La empresa Aziana se mostró gustosa en aceptar la oferta formulada por China para emprender grandes proyectos mineros en Madagascar. La pintoresca isla cercana a la costa oriental del África –conocida mundialmente por su extraña flora y fauna y por su potencial turístico- no carece de riquezas mineras en su aún poco explorado suelo. La cifra es importante. US$650.000 en efectivo han ofrecido los chinos, que hoy dominan junto con los rusos la escena inversora mundial.

Aziana –unión de ASX y AZK- se mostró gustosa en aceptar la venta de sus licencias de extracción en sus establecimientos de Antandrokazo, Alakamisy y Antakasina de manos del consorcio oriental oferente. También recibió ofertas por su yacimiento de North Sakaleona. La política emprendida por el gobierno malgache es la de intentar establecer Joint-Ventures, con inversiones extranjeras. Son los casos de las minas de Anosivola (cobre y oro), Manantenina (bauxita) y Antanisoa (grafito).

Madagascar, un país con una economía aún frágil, debe promover la llegada de inversiones extranjeras para mejorar el nivel de vida de sus habitantes. Madagascar posee un gran potencial minero. Las actividades extractivas figuran (junto con la pesca y la acuicultura, y el turismo) entre los tres principales sectores en los que las autoridades pretenden basar el desarrollo económico del país a medio plazo.

Aunque Madagascar produce cromita, grafito y piedras preciosas, la casi totalidad de la producción se exporta en estado bruto, sin valor añadido. Los capitales chinos han venido inundando las economías mundiales –principalmente las emergentes- en los últimos diez años. La actividad minera no es la excepción. La empresa sin embargo se encuentra diversificada en el mundo y cuenta con inversiones en materia de petróleo y gas en el Golfo de México. Los chinos efectuaron un depósito de US$ 25.000= para confirmar el arreglo y en el término de 60 días deberán completar la cifra total ofertada.

Vía: Proactive Investors
Imagen: Aziana Limited